pues te los inventas.
Porque así es la vida y no puedes cambiarla.”
Mostrando entradas con la etiqueta Quote. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quote. Mostrar todas las entradas
martes, 6 de noviembre de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
Laters, Baby
Delirado Por:
«Athena»
—Cariño, ya sabes lo que dicen: hay que besar a muchos sapos para encontrar al príncipe azul.Le dedico una sonrisa torcida, agridulce.—Me parece que he besado a un príncipe, mamá. Espero que no se convierta en sapo.
"Anastasia Steele, Fifty shades of Grey"
miércoles, 25 de abril de 2012
La lista más trivial de hechos mundanos que pueda imaginarse.
Delirado Por:
«Athena»
Para la mayoría de las personas el suicidio viene a ser como la ruleta rusa. Hay una sola bala en el tambor. En el caso de las hermanas Lisbon, el arma estaba totalmente cargada.
Una bala por presión familiar.
Una bala por predisposición genética.
Una bala por malestar histórico.
Una bala por un impulso inevitable.
Lo que persistía detrás de ellas no era la vida, que supera siempre a la muerte natural, sino la lista más trivial de hechos mundanos que pueda imaginarse: el tictac de un reloj de pared, las sombras de una habitación a mediodía y la atrocidad de un ser humano que sólo piensa en sí mismo. Su cerebro se hizo opaco a todo y sólo fulguró en puntos precisos de dolor, daños personales, sueños perdidos. Todos amábamos a alguna, pero iba empequeñeciéndose en un inmenso témpano de hielo, que se encogía hasta convertirse en un punto negro y agitaba unos brazos diminutos sin que oyéramos su voz. Después ya fue la cuerda alrededor de la viga, la píldora somnífera en la palma de la mano con una larga línea de la vida, la ventana abierta de par en par, el horno de gas, lo que fuera. Nos hacían partícipes de su locura, porque no podíamos hacer otra cosa que seguir sus pasos, repensar sus pensamientos, comprobar que ninguno confluía en nosotros. No nos cabía en la cabeza aquel vacío que podía sentir un ser capaz de segarse las venas de las muñecas, aquel vacío y aquella calma tan grandes. Teníamos que embadurnarnos la boca con sus últimas huellas, las marcas de barro en el suelo, las maletas apartadas de un puntapié, teníamos que respirar una y otra vez el aire de las habitaciones donde se habían matado.
A fin de cuentas, daba igual la edad que tuviesen, el que fueran tan jóvenes, lo único que importaba era que las habíamos amado y que no nos habían oído cuando las llamábamos, que seguían sin oírnos ahora, aquí arriba, en la casa del árbol, con nuestro escaso cabello y nuestra barriga, llamándolas para que salgan de aquellas habitaciones donde se habían quedado solas para siempre, solas en su suicidio, más profundo que la muerte, y en las que ya nunca encontraremos las piezas que podrían servir para volver a unirlas.
"Las virgenes suicidas
Jeffrey Eugenides"
viernes, 20 de abril de 2012
¿Qué pasaría si los ángeles caminaran entre nosotros, y uno de ellos se enamorara de nosotros?
Delirado Por:
«Athena»
—Seth no conoce el miedo, ni el dolor, ni el hambre, él escucha música al amanecer. Pero lo entregaría todo, es así cuanto te ama.
—No entiendo.
—Puede caer, puede renunciar a la eternidad para volverse... uno de nosotros, humano...
—¿Cómo lo conoces tanto?
—Porque... yo lo hice.
Película: Un ángel enamorado
domingo, 20 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


