Y si no te quedan motivos para querer volver
pues te los inventas.

Porque así es la vida y no puedes cambiarla.
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domingo, 28 de octubre de 2012

"Las cosas hay que merecerlas".

He perdido la cuenta. Apenas recuerdo por dónde iba.

Lo intentare de nuevo, pero cada vez con menos ganas. Me complicas. Y a mi me gustan las cosas simples. A veces. Siempre hay excepciones, claro. Lo que no sé es a santo de qué crees merecer una de ellas...
Fue un consejo que me dieron hace mucho tiempo. Cuando todavía no había aprendido a pedirlos y escaseaban. 
"Las cosas hay que merecerlas".

Desde entonces siempre lo he procurado. Tal vez debieras también tú aplicarte el cuento. Aunque finjas siempre hacer oídos sordos. Para mi está bien así. Saber que lo he intentado.
No me gusta dar explicaciones. Enserio, es algo que odio hacer. Pero no veo otra manera de hacer ver cuan ilógico es todo.  
Voy dejando cosas atrás, como aquello de darlo todo y que todo no sea suficiente. ¡Por el amor de Dios!
Qué absurda es la vida a veces.

lunes, 31 de octubre de 2011

Un post de esos que no sabes de qué tratan...

A veces, y no tan a veces me siento pequeñita... insignificante... como si no fuera nada, entienden?
Y entonces suelo acordarme de aquella frase que le dije a una amiga y ella hizo suya, que es tan nuestra y que convertimos en un símbolo.
''No es que sea frágil, es que ya estoy detrozada''
Uno de esos días me dijeron que era fuerte, más que muchas. Me dio por sonreír. Yo sé que es verdad, así que ya pueden dejar de pensar lo frágil que parezco, porque no, gracias, no necesito ayuda. Siempre he sabido arreglármelas solita.
En cambio, lloro. Lloro mucho ¿saben? Incluso de alegría. Con muchos, muchos libros.
Soy de esa clase de personas que se adoran los bebés y no soportan ciertas ideas. Especialmente las verdades. Las verdades que duelen. Siendo yo... hay muchas.
Verdades de un pasado fragmentado y de un futuro incierto.
Qué se yo.
El jueves pasado una persona me dijo que era mala. Que me aprovechaba de la gente. No es verdad. Pero le contesté lo que quería oír ''puede que sea fría, mezquina y cínica, pero sé lo que quiero''.
Quiso creérselo y ahí yo no entro, pero era todo mentira. Ni sé lo quiero ni soy mala. Solamente soy una actriz talentosa.
Siempre pienso:
morirás.
Vive.
A veces llega esa sensación de que no estás en tu lugar, de que nunca vas a encajar, ni en el sitio, ni con la gente...
De que quizás no haya lugar para ti.
Pero es sólo un momento, luego se pasa. Hago que se pase.
...
La soledad.
Estamos y estaremos solos siempre. Es parte de nuestra naturaleza.
Me gusta pensar que algún día lo aceptaré, y eso me hará más fuerte.
Más fuerte aún? Para qué?
Es como si nadie te aceptara, como si nadie aprobara tu existencia. Aunque sepas muy bien que la aprobación externa no es necesaria, o no debería serlo.
Que no deberías dejar que la inseguridad aflorara.
Todo lo que empieza, acaba. Un comienzo, un final. Varias vidas, una experiencia.
Una de las verdades más grandes, uno de los mejores consejos que me han dado nunca, todo cambia.
Cuánto dolor encierra esa verdad.
Cuánta esperanza, también.

El momento en el que dices ''desde ahora, es pasado''.
Y todas esas personas que una vez pasaron por tu vida.
Y todos esos recuerdos, que olvidas.
Que quizás tienes más de lo que mereces pero menos de lo a que aspiras.
Acostarte, hacerte un ovillo y no poder parar de temblar. Lágrimas y más lágrimas y esa sed que viene luego.
De nada, DE NADA.
...
Esas cosas que, más allá del tiempo o de donde estés, son parte de ti misma. Y no se van a ir.
Contradictorio.